Vendaje Neuromuscular

VENDAJE NEUROMUSCULAR

El vendaje neuromuscular posee varias funciones, dependiendo del problema de salud del paciente. Por lo regular, sus acciones terapéuticas se concentran en la piel, la actividad circulatoria y linfática, las fascias musculares, los músculos esqueléticos, y las articulaciones . A nivel de la piel, promueve la actividad analgésica natural en el organismo humano, mediante una acción propio receptora más efectiva, la cual es posible a través de una activación de los mecano receptores que se encuentran en el tejido dermatológico. Este beneficio se encuentra alineado con las técnicas para la corrección de espacio. Tal ventaja proprio receptiva se observa, particularmente, cuando se genera cierto nivel de presión sobre los propio receptores que se encuentran en los tendones, músculos esqueléticos y cápsulas articulares . Otro efecto natural de este vendaje es el drenaje del edema acumulado en los tejidos linfáticos, posterior a un trauma o afección inflamatoria. Esta función de tipo linfática, también, ayuda eliminar áreas de equimosis (hemorragia subcutánea), de manera que se promueva la circulación y la disolución del hematoma. Además, asiste en la liberación de los tejidos de la fascia. Para los músculos esqueléticos, ayuda en el proceso de aliviar, o inhibir, la actividad muscular. Más aún, el método del vendaje neuromuscular promueve la corrección de malalineamientos presentes en las articulaciones.

En resumen, la técnica del vendaje neuromuscular posee diversos usos, o indicaciones, particulares, entre los cuales se encuentra:

  • Disminuir el dolor.
  • Favorecer la estabilidad articular.
  • Aliviar los estados inflamatorios ocasionados por edema y hemorragias subcutáneas.
  • Asistir en la función efectiva de la fascia.
  • Estimular la actividad de los propio receptores