Ventosa

VENTOSA

La terapia de aplicación de ventosas es muy antigua y eficaz. Durante miles de años, tanto en Oriente como en Occidente se la considera un método anti inflamatorio, analgésico, tonificante y que también desintoxica el cuerpo y relaja el sistema nervioso. De hecho, la aplicación de las ventosas ayuda a eliminar los resfriados, a aliviar la bronquitis y las infecciones del sistema respiratorio superior, cura el reumatismo y estimula el sistema inmunológico. Aplicado como un masaje, mejora la circulación sanguínea, elimina el dolor muscular, fatiga, tensión y calambres. El masaje con las ventosas también se utiliza para reducir la celulitis y la flacidez de la piel en las piernas y el vientre. (Como una medida de acompañamiento de la práctica de ejercicio regular y una dieta equilibrada y sana.)

En mi consulta uso “ventosas secas”. Las ventosas se coloca en la piel, se crea dentro de ellas un vacío parcial que succiona la piel, incluyendo los vasos sanguíneos pequeños. El vacío provoca la extravasación de pequeñas cantidades de sangre, que pueden causar moretones. Este proceso moviliza las defensas del cuerpo para eliminar o aliviar la enfermedad o el dolor.

Un masaje con ventosas es muy útil en el tratamiento de dolores de espalda y como una medida de acompañamiento contra la celulitis. Este técnica consiste en hacer deslizar las ventosas por la piel, en la que se crea un vacío parcial, a continuación, los frascos son empujados hacia atrás y adelante. De esta manera, se estimula tanto el flujo de sangre como es de la linfa en el tejido afectado.

No se recomienda la aplicación de las ventosas en los casos de lesiones agudas, cerca de las venas varicosas, enfermedades de la piel, del corazón y problemas circulatorios, tampoco durante del tratamiento con anticoagulantes.